Madres en la tercera edad

vejez

Este post va dedicado a todas aquellas madres que han hecho de nosotros lo que somos ahora y que han dado su vida para que seamos personas productivas y de buen corazón.

Es muy fácil olvidar todo lo que nuestros padres han hecho y han dejado de hacer por nosotros, simplemente por el amor incondicional que nos tienen y porque es ley de vida, pero es muy triste que nos olvidemos de ellos en su última etapa de la vida y sigamos siendo egoístas con ellos.

Seguro que todos podemos pasar más tiempo a su lado y decirles más veces que los queremos y darle las gracias por su amor incondicional, pero parece que tenemos que verlos muy enfermos e incluso perderlos para valorar todo lo que envida dieron por nosotros. La verdad es que es muy triste y tendríamos que ser más conscientes de que sin ellos en primer lugar no estaríamos ni en este mundo y, en segundo, si nos va bien o tenemos una vida medianamante cómoda es por todo lo que nos han ayudado y nos siguen ayudando.

Os proponemos un ejercicio de reflexión en el que seguro que os daréis cuenta de lo poco que los valoramos y de lo que aún seguimos tirando de ellos: les pedimos dinero cuando vamos muy justos, cuidan de nuestros hijos cuando se lo pedimos o seguimos yendo a comer a mediodía por comodidad y porque en casa de mamá se come de maravilla, ¿verdad?…

Tampoco se trata de estar todo el día pegados a sus faldas porque no sería normal y además nuestros padres tienen derecho a estar tranquilos y tener intimidad, pero llevarlos a comer un día, a comprar ropa o incluso a ver una película en el cine son buenas alternativas para que se den cuenta de que siempre estaréis ahí para ellos al igual que ellos estuvieron para ti.

En definitiva, este post es para que no abandonéis a vuestros padres cuando estén viejecitos o enfermos, es tristísimo ver a tantos ancianos abandonados en un asilo y aunque es cierto que en general están muy bien cuidados y no les falta de nada, tienen la mayor carencia que puede tener alguien en la tercera edad: el cariño y el afecto de sus hijos…

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